
1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:
2 Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
3 tiempo de matar y tiempo de sanar; tiempo de destruir y tiempo de construir;
4 tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de estar de duelo y tiempo de bailar;
5 tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar y tiempo de dejar de abrazar;
6 tiempo de buscar y tiempo de perder; tiempo de guardar y tiempo de arrojar;
7 tiempo de romper y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar;
8 tiempo de amar y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra y tiempo de paz.
9 ¿Qué provecho saca el que hace algo, de aquello en que se afana?
10 He considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para que se ocupen en ella.
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
{Eclesiastés 3, 1-11 }.
Este tiempo ha acabado. Con el cartel de una película que vimos Javi y yo y nos gustó mucho, de la que recuerdo algunas reflexiones que hicimos y que son sanadoras para mi alma en los momentos de bajón. Con un pasaje bíblico que me gusta. Y mi despedida a todas, os seguiré en vuestros blogs, este cierra sus puertas, que no su actividad, pienso seguir con él en privado, vamos, que pensar seguiré pensando, pero para mis adentros.
Dentro de unos días cumpliré 50. Los haré como había planeado con Javi en Londres. Trato de cumplir los planes que puedo de aquel ayer, homenajes a una vida que creí eterna y que cada vez se me hace más lejana. A la vuelta echaré la llave.
Especiales balanceos a Cristina, amiga amada sin la cual habría sobrevivido pero lo habría pasado mucho peor y que es la que me pasó el poema que inicia este blog. Siempre nos quedará el Outlook.
Gracias a todas.
10 He considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para que se ocupen en ella.
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
{Eclesiastés 3, 1-11 }.
Este tiempo ha acabado. Con el cartel de una película que vimos Javi y yo y nos gustó mucho, de la que recuerdo algunas reflexiones que hicimos y que son sanadoras para mi alma en los momentos de bajón. Con un pasaje bíblico que me gusta. Y mi despedida a todas, os seguiré en vuestros blogs, este cierra sus puertas, que no su actividad, pienso seguir con él en privado, vamos, que pensar seguiré pensando, pero para mis adentros.
Dentro de unos días cumpliré 50. Los haré como había planeado con Javi en Londres. Trato de cumplir los planes que puedo de aquel ayer, homenajes a una vida que creí eterna y que cada vez se me hace más lejana. A la vuelta echaré la llave.
Especiales balanceos a Cristina, amiga amada sin la cual habría sobrevivido pero lo habría pasado mucho peor y que es la que me pasó el poema que inicia este blog. Siempre nos quedará el Outlook.
Gracias a todas.





