Mucho más suaves también que el tanga para las almorr... Pero ese es otro tema. El lujazo del siglo es, desde luego, la inocencia. Practicarla a estas alturas es... Un abrazo inocente.
“Nos relatamos historias a nosotros mismos para vivir”
Joan Didion
Dondequiera que estés, te gustará saber que por flaca que fuese la vereda no malvendí tu pañuelo de seda por un trozo de pan y que jamas, por mas cansado que estuviese, abandoné tu recuerdo a la orilla del camino y por fría que fuera mi noche triste, no eche al fuego ni uno solo de los besos que me diste.
Por ti, por ti brilló mi sol un día y cuando pienso en ti brilla de nuevo sin que lo empañe la melancolía de los fugaces amores eternos.
Dondequiera que estés te gustaría saber que te pude olvidar y no he querido, y por fría que sea mi noche triste no echo al fuego ni uno solo de los besos que me diste.
4 comentarios:
Y yo que creo que los pololos del siglo XVIII calentaban más al personal que la tanga...
Mucho más suaves también que el tanga para las almorr... Pero ese es otro tema.
El lujazo del siglo es, desde luego, la inocencia. Practicarla a estas alturas es...
Un abrazo inocente.
pss pss oigausted...que pasó con el otro post?
me quedo en los ochenta...quizá por question de añoranza de lo que vivi
me alegra tu vuelta
Una amiga me ha dicho que al último se le llama tanga hilo dental y me ha querido convencer de que es cómodo, es que hay gente pa´ to´.
El post lo quité para rehacerlo, ya está puesto de nuevo.
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