miércoles 9 de abril de 2008

Hilos

Me pedís palabras que consuelan,
palabras que os confirmen
vuestras ansias profundas
y os libren
de angustias permanentes.
Pero yo ya no tengo
palabras de ese género.
Aceptad mi silencio: lo mejor
de mí. Huid del soplo que pronuncia,
en mi boca,
la amarga condición de lo humano.
Y, entretanto, dejadme contemplar
el vuelo de la ropa
tendida en las ventanas.

Chantal Maillard

4 comentarios:

Aguamarga dijo...

Te envio mi silencio.
La lavadora ya está centrifugando.

elefancia dijo...

Yo te envío mi lavadora. El silencio ya está centrifugando.
(Es broma, no te enfades, Aguamarga).
De esas angustias permanentes libran tus palabras y tus silencios, porque eliges tan bien las citas, que sin decir nada lo dicen todo, y presumiendo de que no dicen, también dicen.
Un abrazo desde una condición indecible de lo humano.

La Solateras dijo...

La amarga condición de lo humano a veces encuentra en el silencio un regusto dulce.

Gary dijo...

Shhhh..... ha pasado un Angel ?
Besos.