“Nos relatamos historias a nosotros mismos para vivir”
Joan Didion
Dondequiera que estés, te gustará saber que por flaca que fuese la vereda no malvendí tu pañuelo de seda por un trozo de pan y que jamas, por mas cansado que estuviese, abandoné tu recuerdo a la orilla del camino y por fría que fuera mi noche triste, no eche al fuego ni uno solo de los besos que me diste.
Por ti, por ti brilló mi sol un día y cuando pienso en ti brilla de nuevo sin que lo empañe la melancolía de los fugaces amores eternos.
Dondequiera que estés te gustaría saber que te pude olvidar y no he querido, y por fría que sea mi noche triste no echo al fuego ni uno solo de los besos que me diste.
3 comentarios:
Que tengas buen camino, Ybrim, y te emborraches de vida. Y, bueno, de lo que quieras.
Besos
Feliz melopea, Ybrim.
Jopé con la resaca!!!!
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