sábado 20 de junio de 2009

Ella


Cuando Ella regresó a su ciudad natal para colaborar en el cuidado de la Hermana - en el que entre todos los participantes se había acordado guardar silencio - se vio metida en una obra teatral que sin ser ensayada previamente se representaba sin fallos ya que Ella comprobó que la Hermana no tuvo sospecha alguna de lo que se estaba cociendo en el País de la Realidad, lugar que está muy lejos del País del Enfermo. La cosa no fue fácil pues la otra muerte, la no anunciada, saltó a la prensa convirtiendo un asunto privado en algo público gracias al innoble deseo de ganar dinero a cualquier precio. Se cerraron las fronteras hacia el País del Enfermo y en el pasillo siempre había alguien de guardia para advertir a la posible visita indiscreta de que nada había pasado en ese lado de la vida.

Ella recibió en menos de 24 horas dos visitas de la muerte en dos personas que acababan de iniciar los cincuenta y calculó que debía de ser todo un record porque según el Eustat recientemente publicado “La esperanza de vida en la comunidad autónoma se encuentra entre las más altas del mundo”. Oyó la noticia por la radio mientras conducía de vuelta a su casa y le pareció una burla innecesaria, una risotada, un escupitajo en toda la cara, una patada en la boca del estómago a quien ya no puede defenderse pues hace tiempo que solo es un pelele que se deja sacudir sin protestar.

Ella habitó días extraños en esa ciudad que no reconocía, tan cambiada, tan diferente de lo que Ella recordaba que en una ocasión que se perdió llegó a mentir diciendo que Ella no era de allí. Lo cierto es que Ella estaba tan ausente de todo que hasta su imagen en un escaparate la asustó y cuando se dio la vuelta para ubicarse vio a su espalda su instituto. Sus pies la llevaron al pasado, pero allí ya no podía volver a vivir.

Así que regresó al hospital a seguir con el presente.

8 comentarios:

Aguamarga dijo...

Ella me deja sin palabras y Tu cada día escribes mejor.

La Solateras dijo...

Estremecedor relato de la vida misma. El país de la realidad es mucho más duro que el país de la ficción.

En lo que no estoy de acuerdo es en que Ella sea un pelele.

elefancia dijo...

Bueno, es que en medio de la borrachera temporal de presente y pasado, de vida y de muerte, de inciertas estadísticas, es normal no entender ya nada de nada de lo que es la realidad. Parece que el hospital es bastante real, pero luego te duermes y también sueñas con él (yo, por lo menos). Luego te despiertas, parece que todo forma parte de una pesadilla inmaterial, pero luego cruzas la calle y resulta que todo era verdad.
En fin, entre realidades e irrealidades, ¿podremos vernos en agosto entre gatos, cervezas y el Jazzbar? ¿Vendrá Aguamère por aquí? ¿Nos vamos nosotras por allí?

Ybrim dijo...

Yo he propuesto que nos veamos en Madrid pues voy a estar allí del 8 al 16, ¿qué tal el 15 que es sábado?

Planes felices para conjurar los malos rollos.

elefancia dijo...

Por mí bien. Lo mejor será coordinarse por correo electrónico. Sincronicemos los relojes. Aunque el 15 puede ser tremendo, por aquello de las fiestas d La Paloma, pero bueno.

La Solateras dijo...

Insisto en que yo estoy a vuestra disposición ese día o cualquier otro de agosto. Pero Aguamarga sigue sin enseñar la patita.

Aguamarga dijo...

Mirad que patita más mona ;)

A mí el 15 me parece un día fatal para eso de desplazarse pero no me importa acercarme a comer un día entre semana si vosotras podeis

elefancia dijo...

Comamos entre semana: los lunes, lentejas; los miércoles, cocido; los jueves, paella. El resto de días, todo es posible.